sábado, 11 de abril de 2020

El Bimbin de oro, Alonso Pinzón "El Bucho ocueño"


Días atrás murió Alonso Pinzón, mejor conocido como el "El Bucho ocueño", amigo de Chico Changmarín.

Ambos se agitaron en la política.  "El Bucho" como arnulfista, lideró movimientos en las zonas rurales. Desde las trincheras de la radio compartieron espacios, pero sobre todo fue el amor por el folclor, y en especial la música (uno componía y el otro interpretaba), lo que los acercó para dejarnos estas hermosas composiciones. 

Una recuerdo de esta relación, queda plasmada en este disco, donde Changmarín, Ramón Ramos Grau y "El Bucho ocueño" conjugaron sus talentos. 
Vale destacar que con esta pieza se iniciaba cada día el programa radial "El Bucho Ocueño" dirigido por Alonso Pinzón y Olimpo Saénz.




Producción discos Tamayo: "Llanto de la Tierra Mía" y  "El Bimbin de Oro", bellamente interpretadas por "El Bucho ocueño".

Agradecemos al Sr. Matildo  Escudero del sector de Campana (Capira), por compartirnos estos datos y hacer público este hermoso recuerdo musical.

sábado, 21 de marzo de 2020

“Cucho” - Changmarín




Cucho mi perrito fiel
que ladra, corre y persigue
hacia donde voy me sigue
sonando su cascabel.

Cuando la lluvia amenaza
se acurruca junto a mí,
y se queda quieto así
el perrito de mi casa.

Conmigo se va a la huerta
y al pueblo de compañero,
con su pasito ligero
y su cabecita alerta.

Mueve el rabo de alegría
y no para de ladrar,
si le quieren humillar
se defiende con hombría.

Aunque se vuelve pellejo

mi perrito de papel,
no hay ninguno como él
para atrapar a un conejo.

Es cenizo, cojo y trucho
y se le ven las costillas,
pero no llora, ni chilla
mi valiente perro Cucho.

Sin mi perro nunca estoy,
el consentido lebrel
con su rabo, timonel,
va conmigo a donde voy.

Sin Cucho no soy quien soy,
y por su gracia y bondad
le tengo tanta amistad,
pura de amor y cariño
que parecemos dos niños
Pobres de la misma edad


CHANGMARÍN. Tomado del libro La Muñeca de Tusa. 2003


Vino tío Mono de abajo. Changmarín




Vino tío Mono de abajo
flaco como un garrotillo;
sin un medio en el bolsillo
y sin gustarle el trabajo.
Partidario del relajo
no quiso ser cocinero
ni chofer, ni carpintero,
y tampoco agricultor
y consideró mejor
el meterse a maromero.

Pronto tuvo su clientela

entre función y función,
hombre de tal condición
no necesitaba escuela.
compraba un poco de tela,
su corbata y el sombrero.
Y su amigo guitarrero
le tocaba un viejo son,
y con esta solución
se llenaba de dinero.

Entre tragos y bebidas
fue escalando el maromero.
Tuvo ganado, potrero
y mujer muy presumida.
Pasó gozando la vida
en el barrio de los ricos,
con tío loro y tío perico
y un famoso pavo real,
con el olvido total

de cuando fue un pobre mico.

Y tan alto se trepó
don tío Mono, el maromero,
que de un salto traicionero
a lo profundo cayó.
Así el cuento terminó
señores, muy de repente;
de quien falsea su presente,
con olvido del pasado…
Como el mono encorbatado
yo he visto a no poca gente. 

CHANGMARÍN. Tomado del libro La Muñeca de Tusa. 2003

miércoles, 4 de marzo de 2020

A la Mujer

A Eneida...


Ocho de marzo es el día
de las mujeres del mundo;
un sentimiento profundo
llena de aire de alegría.
No hay canto, no hay melodía
para poder alabar
la misión, que al transitar
cumple la noble mujer,
del alba al anochecer
de su vida, sin renunciar.

La mujer está en la tierra
como una flor que restalla;
la mujer en la batalla
contra el afán de la guerra.
No desmaya, no se aterra
en las grandes desventuras,
ella llena la hermosura
cada pedazo de vida...
La patria comprometida
en la mujer se asegura.


Su voz en la escuela está,
en la fábrica, su mano;
en la tierra siembra el grano,
y hasta el espacio se va.
Su gestión conquistará
la cumbre más empinada
y la paz será ganada,
por fin en el universo,
en la cadencia de un verso,
la mujer será cantada.

El pueblo no quiere ver
su bandera hipotecada.
En esta dura jornada
tiene un puesto la mujer.
La tierra no puede ser
por más tiempo encadenada,
ni la mujer separada
de aquella lucha de enero,
irá con el pueblo entero
por la patria liberada.

viernes, 28 de febrero de 2020

EL CUENTO DE LO QUE LE PASO A LA ROSA BLANCA

EL CUENTO DE LO QUE LE PASÓ A LA ROSA BLANCA 
Tomado de las Tonadas y los Cuentos de la Cigarra. Changmarín -1975




Cuenta la cigarra
que un día doña rosa
abrió su falda blanca,
con la abeja
mandó a limpiar
la casa;
a tío sapo
ordenó la vigilancia
de cien peones lombrices 
en la labranza,
y así tuvo visitas
de una rosa de Francia,
de doña Tornasol,
y de doña Fragancia.

En aquel ocio,
del cundiamor vecino
hicieron chanzas,
de su pobre origen
se burlaban:
-Presume ser igual a nosotras…
-De rama en rama.
-Pobre infeliz sin gracia!
-Sin perfume.
-Sin plata.
-Lo echaremos de aquí.
-No vale nada.

Y así las rosas 
aristocráticas
la vida flor 
en el jardín pasaban

Refugios del rocío, 
del sol mimadas,
y hasta de la luna misma enamoradas.

Pero una cierta noche
se oyeron las pisadas
 de negros ejércitos
-me contó la cigarra.
De no sé qué países
venían las brigadas.
Sus trompetas mudas
el fuego en sus dagas.

Y ¡ay… los alaridos 
y las carcajadas!
Por gusto las rosas
al cielo clamaban.
Porque no había luna
ni rocíos, ni nada.


De una rosa púrpura
la sangre chorreaba.
De doña Tornasol 
las venas degolladas.
De la rosa de Francia
ni una hoja en la mata.
Solo al día siguiente:
huesudas, negras ramas, 
y un camino de susto…
la terrible matanza.

El sol, al ver tanta sangre
se tapó la cara.

Esto y otros horrores
me contó la cigarra.
Pero aquel cundiamor
 siguió su marcha,
con sus flores de estrellas
 rojas, jamás violadas; 
tocando el mismo cielo,
 de rama en rama, 
y más alto en gracia
que la muerta rosa blanca.

Salió BUSH a to´a pareja




Escriban bien la lista
¡Ay!... aquel once
de junio,
el jueves del infortunio
del patrón imperialista.
Plaza Porras,
la pista;
en la crisis más compleja,
le cayó al gringo la teja
del pueblo en revolución,
y en medio del revolcón
Salió BUSH a to´a pareja

Los títeres del lugar
quisieron en ese día
rendirle pleitesía
a quien nos vino a matar.
Prepararon un altar
y ante la gente perpleja,
una señora
diableja,
y un embajador fatal
al hacer su bacanal
Salió BUSH a to´a pareja.


CHANGMARÍN 1995. Cantaderas

A Faustina Marín


A Faustina Marín (mi madre, 1995)





Era del campo y lucía
Faustina tierna paloma;
su canto de loma en loma
cada mañana subía.
Flor de la tierra, alegría;
pero apareció un poblano
y robándole su mano
desbarató su hermosura,
dejándola en amargura
y la soledad del llano.


Y fue el tiempo arrempujando
la vida se puso seria;
un día el hambre, la miseria,
el alambre iba cercando.
Y así, una tarde llorando
dejó su pobre rincón,
y llegó a una población
donde trabajó de empleada,
sometida y explotada
en la peor condición.

Sin embargo no se hundió

su barca en la lontananza.
Sacó fuerzas y esperanza
y a sus hijos levantó.
A todos lo educó
con el mayor sacrificio,
con el rigor de su oficio,
de formidable mujer,
y no se dejó caer
al fondo del precipicio.

Era del campo y lucía
Faustina, la flor temprana;
después se llenó de canas,
de recuerdos y poesía.
Hasta morir combatía
lo injusto del mundo cruel.
Ella sembró en su vergel
el trabajo y la templanza,
y en su tumba que descansa
por eso nació un clavel.

La Junta de Tio Sapo


Atardecer en el Campo


Pintura Acuarela Changmarín 1992

Caminando la llanura
en la distancia se pierde,
con un horizonte verde
donde empieza la espesura.
Se mece la arboladura
de una palmera sombría.
Se rompe la luz bravía
del sol en el caserío.
Pasa quejumbroso el río.
ESTA AZUL LA SERRANIA.

Va aleteando una parvada
de negras aves marinas.
En las peladas colinas
canta la perdiz echada.
La tarde corre cansada.
El perro juega contento
y brama el toro violento
en la cárcel del corral
entre el viejo naranjal
TOCA LA GUITARRA EL VIENTO

El sol prende sus hogueras
en el fogón del ocaso,
y saltan rojos chispazos
encima de las palmeras.
Vagan nubes pasajeras
en las barcazas del viento.
Se oye lejos el lamento
de la gente salomando.
De chispas se va llenando
EL CIELO EN SU FIRMAMENTO.

Por el camino, gritando
Vienen los trabajadores
De sus lejanas labores;
Se va la tarde acabando.
Una paloma cruzando
Traza un rumbo en su agonía,
y por aquella lejanía
corre una cabalgadura
de noche, la sierra oscura

SE LLENA DE FANTASÍA