miércoles, 9 de noviembre de 2016

Soy del Sensato Optimismo - Changmarín



Soy del sensato optimismo

Soy del sensato optimismo
y yo creo en el futuro
y aunque parezca oscuro
el mundo no es un abismo.
Y lo digo por mí mismo
voy lleno de claridad,
porque tengo la verdad
agarrada de las manos,
y marcho con mis hermanos
por la nueva realidad.

Surjan murallas y muros,
precipicios o alambradas,
contra mí no puede nada
porque soy hombre seguro.
La felicidad auguro
para los días del mañana
como el sol en la sabana
lleno de mil resplandores,
aunque sufra mis dolores
al pueblo nadie le gana.

No me agrada el pesimismo
y no me gusta el temor,
cuando se tiene valor
uno salva los abismos,
y prefiere el heroísmo
y el sacrificio inmortal,
que arrodillarse ante el mal,
o temblar en la pelea;
la vida es una tarea,
y la lucha es principal.

No me puede oscurecer
la amenaza del bocón
aunque apunte su cañón…
en eso me sé crecer.
No vivo el tiempo de ayer
voy andando en el presente,
tengo mi cantar valiente,
camino con decisión,
y marcho en la dirección

de la patria y de la gente.

lunes, 7 de noviembre de 2016

TENÍA TÍO SAPO UN DOLOR -Changmarin

Acceda al audio de la Décima
 Tenía Tío Sapo un Dolor Changmarin.mp3 - 3 MB




Era el dolor tan bellaco
que el pobre sapo pujaba
y tía sapa lo sobaba
por debajo del sobaco.
Con el zurro del tabaco
y con clavito de olor,
le pusieron alcanfor,
pero nada le servía.
Llegar la muerte sentía…
Tenía tío sapo un dolor.


Llegó en eso a la cocina
tia tortuga saludando,
--“¡Ay, mi querida vecina,
cómpreme una medicina,
porque esta muela me acaba!
Lleve mi plata y mi jaba;
vaya al pueblo, mi comadre
creía el sapo en su desmadre
que el diablo se lo llevaba.




Y en su desesperación
“vido” tío sapo al demonio,
a Caifás, a San Antonio,
al tigre y al culebrón…
Le daba cada tirón
la vieja muela dañada
que la madre le mentaba
en la casa, a todo mundo.
Era su dolor tan profundo,
¿y de la tortuga ¿ ¡Nada!

Ya se esta arrebatando…
La tortuga no venía…
Tío sapo la maldecía.
Lo estaba el dolor matando…
En eso con calma, entrando
tía tortuga se hizo aparte,
y arreglándose con arte
dijo a tío sapo, advirtiendo:
“---Si es que me siguen jodiendo,
¡no voy a ninguna parte!



 Libro Cantaderas.

jueves, 3 de noviembre de 2016

LA PATRIA ES EL CLARO VIENTO- Changmarín

La patria es el claro viento
el cielo azul, el camino,
el paisaje campesino
de curva y de sol violento.
Es el cuipo corpulento,
entre la verde espesura,
la mar en su curvatura,
y la playa centellante,
y los pájaros errantes
que viajan por las alturas.



La patria está en la parcela
que la mañana ilumina
y arriba de la colina
en donde blanquea la escuela.
Está en la vaca canela
que muge por su ternero,
en el grito del vaquero
que se pierde en la distancia ,
y en la silvestre fragancia
de la hierba del potrero.


La patria es el caserío
el humo, allá en la casita,
la corriente verdecita
del viejo y tortuoso río.
Es el son del aserrío
donde el cedro amargo clama
ya sin raíz y sin rama,
con su rosado aserrín;
es el sol en el confín
en su rojo panorama.

La patria viene de abajo,
de la gente y de la historia,
de la limpia ejecutoria
de la fuerza y del trabajo.
Brotó el filoso tajo
que libró la dura mano
del cholito victoriano
guerreando en aquellos días;
la patria es la valentía
de mi pueblo soberano.

Noviembre de 1976. Libro Cantaderas.

martes, 1 de noviembre de 2016

ROMPERE LA NOCHE OSCURA- Changmarín

4 de marzo de 1974-



Romperé la noche oscura
haré trocha en la montaña;
arrancaré la mañana
del árbol de su hermosura.
Haré surco en la hondura
del mar y en la serranía.
Beberé la lluvia fría
que traiga la tempestad.
Mataré la soledad
libre seré yo algún día.


El rayo de la tormenta
señalará mi camino,
y el lucero campesino
la batalla más violenta.
Y la noche que aparenta
con su misterio y su pena,
reventará la cadena;
brotará un pueblo de flores;
yo cantaré mis amores,
será la vida más buena.


Cuando amanezca el rocío
y cuaje el sol en la rama,
y vaya entre gama y grama
la quebrada azul del río…
atronará el vocerío
de la gente, en la faena
y la voluntad terrena
se desgajará en sudores
y la semilla, en primores
sobre la tierra morena.


Libre el viento montañero
y la flor en su matojo
y el perfume del rastrojo
que se pega en el sombrero.
Libre el corazón y fiero
con una daga por guía,
en la tierra labrantía
de igual a igual avanzando,
con el pueblo salomando
voy a sembrar mi alegría.