lunes, 25 de agosto de 2014

Presentación de Premios Changmarín, Poesía 2011 y Cuento 2012. Feria del Libro 2014-


El domingo 23 de agosto en el Salón Boquete del Centro de Convenciones Atlapa, en el marco de la Feria Internacional del Libro se realizó la presentación de los ganadores del  Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil Carlos F. Changmarín, 2011 y 2012.

  Héctor Collado realizó la presentación del poemario "Jugar y jugar" de Donna Petrocelli ganadora del certamen en  2011 versión poesía, mientras que Abril E. Méndez Changmarín presentó la obra "Bajo el Manguito" de  Gloria Rodríguez ganadora del concurso en versión cuento 2012.





     PRESENTACIÓN DEL LIBRO BAJO EL MANGUITO






PREMIO NACIONAL DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL - 
CARLOS FRANCISCO CHANGMARIN 2012.
Autora: Gloria Melania Rodríguez Molina

Feria Internacional del Libro – Panamá 2014.

Con mis evidentes 46 años pensarán, qué puede comentar esta señora de un cuento infantil?.. Y no crean, que esa misma pregunta me la hice al momento en que tomé  “Bajo el Manguito” en mis manos… pero algo en mí, “algo que corria por mis venas” me dijo.. “dejame correr”… Y tome el libro y abrí “los ojos de mi corazón”  para ser como la Sofía de la historia.

Al cabo de unas líneas, sentí que ascendí … y empecé a soñar… a compartir el espacio del cielo lleno de historias y con mi abuelo de la mano…

Bajo el Manguito es un libro hermoso, un agregado de historias de amor, de amistad, de solidaridad, de inocencia, de imaginación… pero ante todo, una obra que procura rescatar la importancia de “soñar” como recurso para crear.

En ella vemos a Sofía, la inquieta soñadora, viajando al espacio, y usando sus manos como telescopio para poder ver, desde el espacio su ropa tendida en el patio en ¡A dónde estará la Luna?;  encarnado a un ángel en “Bajo el manguito”; de paseo al mágico garaje lleno de los libros con su abuelo, imaginando las brujas que ofrecen sandía, tarareando canciones y en donde nunca se cuenta ¡El mismo Cuento?... Yéndose para la nada y topándose con el todo, en “El Viaje” a encontrarse con su musa, la escritora; y Sofía la del “Collar de Flores” que escucha el sonido de las palabras correr por sus venas!..  

¿Habrá quien no sueñe? No creo, dice Sofía.

Y bueno, yo también comparto eso!  Porque a veces hasta soñamos despiertos!

Carlos Changmarín, a quien se atribuye un legado inmenso en el campo de la literatura para niños y jóvenes y a quien se honra con el nombre de este Premio de Literatura Infantil y Juvenil de Panamá,  señala que:
“la obra literaria para niños debe tener tres aspectos fundamentales: el cognoscitivo, es decir que debe tener un conocimiento, un contenido; otro aspecto es el estético o la belleza… debe ser algo bello porque si no es bello, no sirve, aunque haya conocimiento ... y lo tercero, la obra literaria debe tener un aspecto ideológico, es decir las ideas que norman la vida del autor , la manera como él ve el mundo según su cultura, su pueblo y su nación, esto plasmado de forma implícita, por tanto no hay ingenuidad en la literatura”.

En Bajo el Manguito, estas tres aristas se muestran claramente. La autora recurre a esta ingeniosa herramienta “el soñar” para catapultar al lector (grande y pequeño). Soltar sus anclas del suelo y libertarlo en una dimensión especial, una dimensión sin límites, que reta… al constatar… que como el espacio, los sueños son infinitos y siempre se renuevan y reinventan y brillan como las estrellas. Aún este “mundo de sueño”  no hay “ingenuidad” en el escrito. Muy claramente se expresan contenidos, hermosamente narrados (circunstancias y personajes) y es posible percibir esos espacios de reflexión y análisis.

Esta magia de la literatura, que bien se observa en “Bajo el Manguito” permite el  desarrollo del pensamiento creativo, ya que es a través del espíritu lúdico de las palabras, las onomatopeyas, el ritmo, la expresión temática y el dramatismo, entre otras; que es posible recrear,  imaginariamente una realidad, de la que el mismo lector se hace parte.

La autora recurre a lo multisensorial: los sonidos, la “bulla de las palabras”, las  voces del silencio, el lenguaje corporal, las sensaciones de desplazamiento a otros mundos.. de poder volar, el gusto, la visión telescópica de Sofía… todo para conectarnos con las historias.

De igual manera se acude al entorno natural, como  escenario para crear. Esto claramente se ve representado en: el espacio, sus estrellas, soles y cometas; el patio, el bosque (donde siempre habitan las brujas) y bajo la sombra del manguito;

Otro aspecto a destacar en la obra  es el uso del espacio “cultural”; ya que hermosamente se recurre a la realidad de la plaza, del bullicio del mercado, la calle, el barrio, la casa.. …todos éstos, espacios llenos de significados humanos, de hechos, de valores, y costumbres.  Todo lo cual facilita, que a partir de las experiencias particulares, cada niño pueda establecer su imaginario creador de posibles e imposibles.

María Montessori, reconocida pedagoga señala que … “los niños poseen poderes desconocidos”…. La frescura de la mente de los niños desencadena un sinnúmero de posibilidades para crear. 

"Tocar al niño es tocar el punto más delicado y vital, donde todo puede decidirse y renovarse, donde todo está lleno de vida, donde se hallan encerrados los secretos del alma, por ahí se elabora la educación del hombre del mañana."

Con esto, no cabe duda acerca de la importancia de la literatura en la formación integral de la persona, la cual permite  las posibilidades de poder entender y transformar la realidad, asegurando con ello una vida individual y colectiva mejor…, rica en experiencias y valores!

 Sin ingenuidad y lleno de contenidos, Bajo el Maguito aborda dos temas, a los que deseo referirme por considerarlos retadores y relevantes a la realidad social, y que forman parte importante de la formación creativa y emocional de los niños: uno es el rol de los abuelos y otro el entendimiento de la muerte.

A lo largo de la obra, se muestra con fuerza la figura de los abuelos como abonador de sueños. Para enseñar, para mostrarnos la vida, los mundos desconocidos de los libros y las historias … siempre con esa visión calmada y sabia, que solo los años saben dar. 
No existe “el mismo cuento”; dice Sofía, no si lo narra alguien como mi abuelo, que nunca lo repite igual.

Dasso Saldívar, biógrafo de Gabriel García Márquez por 20 años, llegó a concluir que las historias de infancia que escuchaba Gabo en casa de sus abuelos en Aracataca, cuando niño, son en esencia el germen de su obra.
"A los 10 años de edad predominan las experiencias que vivió en casa de los abuelos, con las tías que lo cuidaban y las numerosas visitas que llegaban y contaban historias del pueblo de Aracataca, de las guerras interminables y hereditarias". Esas historias reales con personajes increíbles en los años de la explotación bananera, o de la matanza de los obreros en 1928, crearon un mundo fantástico que luego el escritor volcó en sus novelas y con mayor fuerza en "Cien años de Soledad".

Bajo el Manguito rescata la figura del abuelo como referente de importancia en la vida del niño, como generador de ideas, de espacios de creatividad y de posibilidades ….

Y si requerimos abuelos que nos cuenten historias, entonces quizás humanamente tendremos que enfrentarnos a que un día, ellos ya no estén!?… Esto lo vivió la propia Sofía, aquel viernes, cuando estaba pensando en las tristezas acumuladas tras la muerte de su abuelo.
Valientemente, la autora enfrenta un tema difícil para los niños… la muerte…

Sabiemente Sofia dice…Cuando un niño sueña piensa el mundo recién hecho, fresquito, nuevo, recién salido de una caja de regalo. O de la mano de Dios.

En su cuento de “Bajo el Manguito”, Gloria Melania ya no se sujeta al mundo de los sueños para presentar la muerte,  sinó que recurre a agarrarse de la mano de Dios.  Con gran dulzura y llena de una hábil y hermosa capacidad de narrar, nos explica qué es,  cómo es y que debe suceder luego de la muerte…

Así, sin abundancia de escenas ni magestuosos escenarios y muy pegada de una profunda espiritualidad, la historia desencadena un conjunto de sucesos y emociones, sin dejarnos finalmente deprimidos. La certeza de que no estamos solos y que Dios cuida dando paz, calma, en medio de la partida y que incluso nos capacita para seguir retando la vida es la esencia de esta historia.

Lo vemos muy claramente cuando el “angel niña,  Sofia”, acompaña al moribundo caballo Indio y a su dueño Chico… procurando paz, e interpretando sus últimos pensamientos… que No son de tristeza!?... sino de felicidad por partir hacia donde  huele agua y pastos grandes y verdes, sin culebras”.  En esa presencia espiritual, que los protagonistas no parecen advertir por la faena, se hace evidente por ejemplo, el deseo de Chico por volver a cantar una canción del campo, como no lo había hecho en mucho tiempo y su deseo de volver a pintar.  No hay llanto, y en la hermosura de la escena de la muerte- partida, solo corazones retados a hacer aquello que dejamos de lado… “Grandes cosas ha hecho Dios con nosotros… estaremos alegres”…Una nueva pintura de lo que será el resto de nuestros días… Nuevas voces que nos impulsan a  seguir adelante… ¡Sencillamente hermoso!

 Una voz corre entre mis venas… estoy despierta y no es “SIDERITO” el que me llama… vengo de VIAJAR, de viajar en los sueños, de la mano de una gran escritora, ganadora 2 veces del Premio Nacional de literatura infantil y Juvenil de Panamá- Carlos F. Changmarín… Quien mágicamente ha podido sacarme muchas cosas de adentro.. que me llevo a subir por la escalera, y conversó conmigo como “amigas en el cielo de las palabras”., oliendo ese aire puro, que es  un aire solo para Dios”  del cual solo los poetas conocen… Y donde sé que ella misma un día, Gloria…., exploro y navegó de la mano de los versos mágicos de Changmarín iniciando  ella misma su propio viaje de cuentos de sueños...


Yo, con mis evidentes 46, con lo que corre por mis venas, mis sueños pasados, mi amiga la escritora  y los cuentos de mi abuelo; solo puedo concluir como Sofía “que para ser escritora había que leer, había que soñar, había que estar atento a casi todo, pero, sobre todas las cosas, había que sentarse a escribir.”…  Y dejar de andar como Sofía, la del collar de flores, “Perdida en el espacio”!



La ocasión fue propicia para mostrar la pintura de 1947 "El Manguito" realizado por Changmarín y que es propiedad del Dr. Temi Stanziola.




lunes, 18 de agosto de 2014

Changmarín en Mural alusivo a 100 años del Canal - Muro del Estadio Omar Torrijos- SAntiago Veraguas

Changmarín en los 100 del Canal

ESTHER RODRÍGUEZ- EL SIGLO
Fueron 15 los pintores que participaron en esta hermosa obra que está en la ciudad de Santiago.


Artistas veragüenses quisieron ser parte de festejosEsther Ortega S.
esortega@elsiglo.com
ARTE
Un mural de 30 metros de ancho alusivo a los 100 años del Canal de Panamá fue confeccionado por un grupo de alrededor de 15 pintores veragüenses.
La obra quedó plasmada en una parte del muro del estadio Omar Torrijos Herrera de la ciudad de Santiago. Los artistas tomaron dos días para dibujar y pintar este gigantesco cuadro.
Alma Núñez, una de las participantes, expresó que para los pintores es muy importante dejar un legado de su trabajo como tal, y refiriéndose a esta ocasión por los 100 años del Canal, es un privilegio expresar esos conocimientos por medio del arte.
Jorge Camaño, otro pintor de la provincia, dijo sentirse entusiasmado en aportar parte de esa experiencia dejando huellas en esta obra, que no solo será un atractivo para los veragüenses, sino a quienes nos visiten a diario de otros sectores del país, incluso extranjeros.
‘Con esto se logrará recordar siempre la importancia que tiene el Canal para los panameños y quede siempre ese reconocimiento de grandes personalidades que en ese entonces fueron parte de este gran proyecto, y qué mejor manera a través de la pintura’, acotó este pintor.
En tanto, Ricardo Cruz, presidente de la Asociación de Artistas Visuales de Panamá, capítulo de Veraguas, informó que esta obra forma parte de las proyecciones culturales que tiene la asociación.
‘No podíamos ser ajenos a esta importante conmemoración, por ende se tomó esta iniciativa en la que cada uno de los asociados aportaron de manera voluntaria el tiempo para confeccionar el mural’, sostuvo Cruz.
Por el momento es una las pinturas alusivas al Canal más grandes en el interior del país, según manifestaron los artistas, que hicieron referencia a los tres juegos de esclusas, también se dibujaron palomas blancas como signo de paz entre Panamá y el mundo y personalidades de gran relevancia como el recordado poeta veragüense Francisco Changmarín.