Fundación para la promoción de la obra artística y literaria de Carlos Francisco Changmarin.
lunes, 8 de agosto de 2022
El machete que dejó el abuelo
Dejó la casa de
teja
debajo del
naranjal,
la huerta y el
platanal
que rodea la cerca
vieja.
Se nos fue sin una
queja,
sentado en el
taburete
el aguerrido
vejete
que abonó la
sementera.
Colgando de una
solera
dejó el abuelo un
machete
El camino de
piñuela
coronado de
cedral,
y que remata al
final
con la casa de la
escuela.
La vieja vaca
canela
que nimia en el
suelo echada,
me recuerda la
delgada
figura del
viejecito,
dejó un machete
cortito
con la punta
recortada
Y dejó en el cobertizo
una
guitarrita de oro,
de
cedro duro y sonoro
que
un viejo "mestro" le hizo,
llena
de versos y hechizos
de
las mujeres amadas,
y
de historias olvidadas
de
su lucha terrenal...
Dejó también un puñal
con
una cacha labrada.
Partió de casa el abuelo
un
día con sus barbas blancas,
montado
en una potranca
Que
se levantó del suelo.
esa
tarde bajo el cielo
se
abrió en la casa un boquete,
por
donde la luna mete
cada
noche su saloma
y
aquel machete se asoma
colgando
junto al motete.
domingo, 29 de mayo de 2022
Programa Buenas Noches Panamá
Programa Buenas Noches Panamá del 17 de Mayo del 2022. Conducido por Yadira Pino.
jueves, 12 de mayo de 2022
CUMPLEAÑOS PANAMEÑO
jueves, 21 de abril de 2022
La Paz y la Guerra
En la paz el sol crece
y la luna es más
hermosa,
y la tierra huele
a rosa
cada hora en que
amanece.
Por los caminos
florecen
los cantos y las
salomas
y las casas, en
las lomas
tienen la
serenidad
del mundo, en su
vastedad
con aleteos de
palomas.
La guerra prende el hedor
de la carne
chamuscada,
y la tierra
devastada,
partida por el
terror.
Todo es llanto y
es dolor,
es silencio y
sepultura;
se destruye la
hermosura,
la vida y la
producción,
la alegría y la
canción,
el trabajo y la
cultura.
Yo quiero un mundo de amor,
de paz y
soberanía.
Odio la guerra
sombría
que nos llena de
pavor.
El mundo en su
alrededor
tiene muchos
gavilanes,
lobos, tigres y
caimanes,
que metidos en el
mal
defienden el
capital
y hacen guerra y
desmanes.
En la paz abren las flores,
los pueblos se
multiplican
y las campanas
repican
y retumban los
tambores.
Los obreros
constructores
levantan la
arquitectura,
y en la verde
agricultura
hace fiesta el campesino.
Resplandecen los
caminos,
y la vida es clara
y pura.
Para Cantar en
gallino.
Tomado de la
Muñeca de Tusa. 2002
jueves, 7 de abril de 2022
Tercer Festival de Literatura Infantil y Juvenil ( FESTILIJ) -2022
Tercer Festival de Literatura Infantil y Juvenil, dedicado a Changmarín
Cada 2 de abril, con motivo del natalicio del escritor danés Hans Christian Andersen, se celebra el Día Internacional de la Literatura Infantil y Juvenil, y en Panamá este año se conmemorará la fecha con una Feria dedicada al escritor veragüense Carlos Francisco Changmarín.
miércoles, 30 de marzo de 2022
Changmarín Transparente- Biblioteca Nacional
Uno de los aspectos a destacar fue el aporte de Changmarín a la literatura latinoamericana a través de su Casa de las Américas.
Fue fundada en 1959 por Haydee Santamaría y presidida por Roberto Fernández Retamar. Casa de las Américas divulga, investiga, auspicia, premia y publica la labor de escritores, artistas plásticos, músicos, teatristas y estudiosos de la literatura, las artes y las ciencias sociales del continente; cuya integración cultural alienta; al tiempo que fomenta el intercambio con instituciones y personas de todo el mundo. Está concebida como un espacio de encuentro y diálogo de distintas perspectivas en un clima de ideas renovadoras." (Casa de las Américas - EcuRed)
miércoles, 19 de enero de 2022
Elegía en la muerte de Layka
tu suspiro y tu pulso
iban abriendo el cauce
morado del vacío.
Las hondas enredaderas del espacio
florecían sus orquídeas siderales.
Tú allá, ultrasónica,
girando y girando.
Tu hociquito de rosa,
tu voz de nieve,
tu corazón tupido de crepúsculos...
¡Layka mía...!
¡Layka de todos...!
¡Layka interplanetaria...!
Jamás subió tan alto
la vieja de la muerte,
con su guadaña cósmica
a recortar tu aullido.
Mientras la luna nueva,
sorprendida y desnuda,
saludaba tu carro
de estrella nunca vista...
yo, bajo la noche
presentía tus latidos,
y dibujaba rutas
para posibles viajes.
En Marte,
la espesura
aguardó
tu mensaje.
Las constelaciones
pasaron la noticia.
Y hasta Andrómeda azul
miraba tu aleteo.
Algo está haciendo el hombre
-comentó el universo[1]mirando hacia la
Tierra,
con sus millones de ojos.
Y tú, perrita mansa
de siberiano encaje,
con tu abrigo de ciencia
escribiendo la historia,
barriendo meteoros
para los pies del hombre
girabas y girabas...
Allá arriba moriste,
pero estás viva en mi alma
y en todos los corazones
grabado está tu nombre.
Mis palabras
Para tus ojos cargados de esmeraldasestas son mis palabras.
Para tus ojos cazadores
de figuras y fantasmas.
Para tu boca madura de ciruelas,
y fresca de mañanas.
Para el manojo de lirios de tus manos.
Para toda tú,
criatura ensimismada,
que en noches parecidas he mirado
como una sombra sonámbula…
Como una sombra blanca y sonámbula,
despertarme en sueños…
como una sombra llegarse,
como sombra
alejarse delicada
Para tus labios de rosa apuñalada
éstas son mis palabras.
Incluído en Antología Poética -2021
domingo, 5 de diciembre de 2021
La Violetera
pues me recuerda
aquellos días del campo,
con mi abuela.
De todos los colores
tenía en viejas cazuelas.
Solía venir al pueblo,
así, con su pollera
y su par de claveles
rojos en las orejas.
Ahora, pobre Martina!....
está, ya casi muerta...
No hay clavel que perfume
la choza desierta.
Sin embargo, en la mañana,
me tocan la puerta.
Es la niña: tun, tun...
que me trae las violetas.
Con su ramo en las manos,
viene la vida fresca.
De la planta marchita
brota la planta nueva.
Y ésta es la vida triste;
la vida misma es ésta.
Si por la abuela lloro;
yo canto por la nieta.
Parecen ser distintas
y son flores idénticas.
Ya trepa con el sol
y me llama a la puerta.
Con su tun-tun
de besos grita la violetera.
Yo escucho en su canto
mis sonrisas primeras,
y en sus ojos chispeantes
brilla alegre mi abuela,
con todos sus claveles
y su limpia pollera.
domingo, 14 de noviembre de 2021
Estaciones para alcanzar al héroe
Junto a una ronda estelar, circulada, entre otros, por Quibián, Urracá, Bayano, Felipillo, Victoriano Lorenzo, Ascanio Arosemena, Floyd Britton y Polidoro Pinzón se ha sentado, rodeado por una corona celestial, Carlos Francisco Changmarín. Pueden imaginárselo, sosteniendo, no un arpa, sino una mejorana mientras cuenta un cuento que empieza diciendo: “Mes de diciembre… blancas nubes, cielo azul claro. Al fondo el sol encendido, sumergiéndose en lejanas y ondulantes colinas…”. Los poetas también van al cielo. Dios existe y una prueba es que existe la poesía. El lenguaje de los poetas es lo más cercano a la divinidad. Para Dios no importa si el poeta es comunista, medirá sus acciones como se mide un soneto.
Carlos Francisco Changmarín fue un revolucionario, un guerrero, un Aquiles. Como un palestino o un chechenio defendió su país. Conoció el exilio, la cárcel y el dolor que emerge de la patria. Perteneció a esa estirpe de seres cuya imaginación se puebla de ideales, como escribió José Ingenieros. Su raza es la de los hombres cuya irreverencia es impulsada por la belleza y la imaginación. Su especie fue la de los seres que construyen en solidaridad, cooperación y unidad. Por eso se identificó siempre con el hombre que surcó la tierra y operó el pico y la pala. Fue un artesano de la palabra y la fabulación.
El verdadero poeta huye de la mediocridad y va en contra de toda forma de opresión. “Chico” Changmarín fue un rebelde y sus armas fueron la belleza y la palabra. Sabía que con la cultura el hombre encuentra su redención y se aleja de la mediocridad. Fue un creyente. Tenía fe en el hombre, aunque los caminos seculares parecían muchas veces su perdición, él creía en el ser humano. Si la resurrección le permitió al hombre ascender junto al padre, para hallar una solución unitiva, que solo el mundo espiritual entiende, para Francisco Chagmarín esa solución en la Tierra estaba en la unidad entre los brazos del pueblo. La unidad como forma de redención. Los héroes, para “Chico”, estaban en la vida cotidiana del mundo rural y también urbano.
Carlos Francisco Changmarín edificó el mito del héroe. La construcción del héroe popular aparece en el imaginario de identidad en toda la obra de Changmarín. La pureza esencial del héroe aparece como imagen poética. Basta con mencionar su novela “El Guerrillero transparente”. La imagen de El Cholo es un símbolo identitario que se propone el rescate del héroe mítico. Hoy día la nación se nutre de héroes invisibles, casi transparentes, cuyo fúsil es la palabra, son las manos que tejen, que construyen y son las mentes que proponen e imaginan. Pero esos héroes son oscurecidos por la mediocridad y el tedio; son silenciados por la ignorancia que no escucha el rigor y el furor de la memoria y la historia. Pero el héroe suele levantarse de las cenizas del olvido y como una joven persa se sacrifica por su patria.
La muerte de Changmarín, al igual que la muerte de Raúl Leis, Herasto Reyes, Umberto Ricord, Ricardo Segura, Elsie Alvarado de Ricord, entre muchos más, es la muerte del héroe que hace docencia. No se siembra una bandera pensando que nacerá un árbol, pero en el imaginario infantil nace ese árbol.

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