Quiero hablar de las comidas
del tiempo viejo de ayer,
de la piedra de moler
la olla renegrida.
De las brasas encendidas
en tres piedras de fogón,
de la tula en el horcón,
y la tinaja en su horqueta;
y de aquella paila prieta
que daba buen concolón.
Arroz con frijol de palo
y carne asada en el chuzo,
recuerdo que desmenuzo,
de mamita en su regalo.
Hoy en mi cena no igualo
aquel café con su aroma,
y el caldo de la paloma,
con bollitos de maíz,
y mi mamita feliz
cuando me daba esas tomas
El sancocho de gallina
con orégano y culantro,
y agregado su buen tanto
de ñame y de yuca fina.
O la torta de sardina
con tortilla en la mañana,
comiendo con buena gana,
el plátano en tentación,
y un algo de chicharrón
con el adobo de iguana.
La morcilla picantita,
los frijoles,”coloraos”
y los guachos bien "guisaos"
que preparaba mamita.
Me gustaba darle cita
a la orilla del fogón;
ella ponía su tizón
y viraba la tortilla.
Era la gran maravilla,
la vieja en su dulce son.
Fundación para la promoción de la obra artística y literaria de Carlos Francisco Changmarin.
viernes, 20 de febrero de 2026
Quiero hablar de las comidas
Árbol de Macano
Como una mano, dos manos,
muchas manos arrugadas,
y amarrado a la alambrada
crece en el tiempo, el macano.
Maravilloso y humano
va curveando desde el suelo.
Cada rama en el recelo
que le impone su negrura,
se destaca en la llanura
rasgando el aire del cielo.
En diciembre con el viento
y bajo el cielo azulito
se viste de amarillito,
como pájaro del cuento.
Y cuando el golpe violento
del hachero lo tortura.
El árbol con su bravura
al propio acero revienta,
y parece una tormenta
el macano en su negrura.
Ya convertido en horcón,
o en estaca, o en solera,
su amarga y recia madera,
toda ella corazón,
dura un siglo en condición
de sostener un castillo,
aún tiene perfume y brillo,
vive los mejores días
y adorna la “estaquería"
con un incendio amarillo.
Por eso como el macano
debe ser el hombre aquel,
que quiera ser timonel
de su pueblo soberano.
Duro, indestructible, sano,
que no sepa de ruptura,
y que vaya a la segura
victoria sin vacilar
y ponga al pueblo a marchar
prendiendo su arboladura
viernes, 1 de noviembre de 2024
QUIERO UNA PATRIA
Ay Patria, mama, morena,en tus brazos me desmayo.Te busco yo y no te halloy se desangran mis venas.Te vengo a cantar las penasllantos, y quejas sufridas,de las gentes que oprimidas,han perdido la ilusión.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Patria que para nacer,te partiste el corazón.
Para darlo sin razóna quien te había de comer.De mar, a mar, sin ceder,sangra panameña herida.Y tu entraña conmovidaresuella con negro son,Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Es la Patria mi macheteque corta olorosas leñas;es la daga que domeñael rastrojo y lo somete;es el grito que se mete,entre la sierra tupida;es la saloma nacidadel fondo de mi pasión.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Patria, como una doncellatendida entre azules mares,Patria de verdes manglares,donde viven las estrellas.Te reventó la centella,en dos partes, dividida.Eres la madre queridaque el hijo no conoció,Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Ay, Patria, cariño mío...tengo un dolor que me mata.Ayer se murió mi Tata.Mira el terreno baldío.Qué pena me da el bajíoverlo, sus aguas corridas;la pobre choza caída;el jardín, sin un botón.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Es mi Patria el rancho viejoque se derrumba en la loma,donde canta una palomabajo el celaje bermejo.Aquel higuerón añejosobre la palma vencida.La quebrada consumidade pura lamentación.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Es mi Patria el clavelitoque un tiesto floreció,cuando el campo se acabóentre suspiros y gritos.Es el flaco cachorritoque ladraba en la partida,de la ingrata despedida,aquella triste ocasión.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Es mi Patria el verde niñoque antes de hablar se murió.El árbol que se cayóa la orilla del camino.La mujer que va conmigocon la esperanza fallida,por tierra desconocida,buscando la dirección.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Es mi Patria el son que escucho,a lo lejos, del herrero;el resplandor del braseroentre llantos de serruchos.Los paupérrimos cuartuchosdonde la muerte se anida;las noches arrepentidassin pan, sin luz, sin carbón.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Es mi Patria ruda esteradonde sueño diariamente,con un futuro decenteque mi soledad espera,La luna en la enredaderade la mar enfurecida;la canción anochecidadel herrumbado galpón.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Ay Patria, una Patria quierocon un rancho y un machete.Con un terreno, un motete,una vaca y un ternero.Porque si no, yo me muerocon esta angustia crecida.Mírame sangrar la heridaque no tiene contención.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Quiero una Patria morena,como el color de la piel.Patria de rosa y clavelde palomas y azucenas.Como la abuelita buena,con su pollera florida,hablándome sonreída,en nuestra propia dicción.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
La Patria que quiero yoes una Patria con pan,una Patria donde dantierra, trabajo y amor.Una Patria con honor,no una colonia servidaen las garras homicida,de una extranjera nación.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.Patria quiero, aunque pequeñacon el corazón tan grande,que en su propia tierra mandecon un puño y una enseña.Donde las aguas risueñassepan que están comprendidasy que el cielo que las cuida,tiene su propia nación.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Patria del indio Urraca
y del cholo Victoriano.Patria que se dé la mano,con el Mundo, Panamá.Terreno de libertadcon las manos extendidas,a toda la raza unidade la tierra, en floración.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.Quiero Patria, tu canalpara dárselo a la tierra.No para la sucia guerrani el comercio desigual.Sobre el Ancón fraternal,Patria, clavaré encendida,nuestra bandera florida,signo de liberación.Pues estoy sin corazónentre la muerte y la vida.
Tomada de Socabón 1959
