OH NOBLE CORAZÓN, LATE, PALPITA…
Oh noble corazón, late, palpita,
Potro, corcel borrando la llanura
y a veces girasol y mariposa.
trompeta vesperal, tambor batiente,
válvula de la vida y los suspiros.
ruge como león, no me abandones,
hoy cuando la batalla recrudece,
y a lo lejos el triunfo clamorea.
como la mar gigante contraataca;
desángrate volcán, pulsa, conmueve
la roja hidrografía de mi sistema.
caracol de clavel y pedrería.
a cortar en la tierra mañana.
Yo voy por donde se unen los caminos
y parten las comunes esperanzas.
de mártires y héroes sepultados.
Desde los pies me va subiendo un grito
milenario de cholo que maldice,
porque llevo en la sangre dialectos
de la primera raza degollada.
Viva Urracá, guaymí, sobre la piedra
que su pueblo esculpió. No vamos solos
los hombres que emprendemos su camino.
Llevamos la bandera de su nombre,
aquí en los corazones rutilantes.
Águila de la sierra, vigilamos
con tu flecha las puertas de los mares.
Destruiremos las garras extranjeras
y como tú, jaguar, combatiremos
por los mismos caminos de la Patria.
*Urracá,
héroe indígena que combatió por nueve años a los conquistadores españoles.
Segundo Premio del Concurso Ricardo Miró (Sección poesía) 1955








