jueves, 13 de julio de 2017

Décima Desde Mi silla de Ruedas Changmarin

Pintura Mural Changmarín- Placita de Santiago¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!

1963- Publicada en el Libro Cantaderas


¿Te acuerdas del carnaval?
en "El Gallito" te hallé
y con tu gracia bailé,
del empiezo hasta el final.
Tu boquita angelical
con su risa de reseda
me dio el amor y la espera,
y me llenó el corazón,
Cómo pasa la ilusión...
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!

Era mi gran juventud,
el tiempo de mi tesoro,
yo tenía placer y oro,
carro, cantina y salud.
No me faltaba virtud,
en mi alegre primavera,
y corriendo la vereda,
me casé contigo un día,
cómo muere la alegría,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!




Al verte quedé prendado,
me nació un amor profundo,
pensé que no había en el mundo,
un amor más dilatado.
Mi hogar te lo dí amueblado
lleno de color y sedas,
para que en la vida fueras,
feliz, tú, completamente...
como se engaña la gente...
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!




Todo empezó con cariño,
parecíamos tortolitos,
pensando en el día bonito,
que viniera nuestro niño.
Pero llegó mi destino,
y en la oscura polvareda
me estrellé en la carretera,
la columna vertebral,
y empezó a crecer mi mal,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!


Quise quitarme la vida,
al saber mi condición,
y la desesperación
de mi lecho no se iba.
Guille, te dije, enseguida,
solo el divorcio nos queda.
Es mejor, antes que muera,
ay, de la misma tristeza,
y hoy te miro en mi pobreza,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!

Llorando me suplicabas,
que tu no querías dejarme;
era tu deber cuidarme,
yque no te separabas,
antes mejor te matabas,
lo decías, Guille, de veras,
y te pedía, aunque no puedas,
hazlo mujer, por mi amor,
y es más grande hoy el dolor.
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



Yo sabía lo que el futuro
muy pronto me iba a traer,
poco a poco la mujer,
ponía el corazón más duro.
Ya no me sentía seguro,
aunque su voz de reseda,
mal hablaba de buenas nuevas,
lo iba comprendiendo
Hoy Barahona, sufriendo,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



Salí de Bejuco un día,
para venir a Santiago,
y m vienen días aciagos
que yo no los merecía.
Nada raro parecía,
a la gente forastera,
pero mi alma prisionera,
ya sabía que la engañaban.
Cómo las penas pasaban,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



Ya el niñito era un primor,
y era mi felicidad,
para mi gris soledad,
sabía matar mi dolor.
No importaba que el amor
de su madre se me fuera,
si con su risita nueva,
en el portal yo quedaba,
Que bien conmigo jugaba,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



Aquel amor que un buen día
me encontré en el carnaval,
dobló su ruta fatal,
y se cambio en agonía,
Tal vez porque no tenia,
como ayer tanta moneda .
Ella tomó la vereda,
infiel de la perdición,
y me dejó en la irrisión,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



¡Cómo paga la mujer
cuando pierde la razón! ...
la saqué de un callejón,
y hoy me deja perecer.
Sólo sin poder mover,
ni una pierna siquiera,
de hambre desea que muera,
sin poder llamar a nadie,
alimentándome de aire,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



Se llevó mi hijo también
para mayor sufrimiento,
y no me pasa un momento
sin acordarme de él.
¿Es acaso una mujer,
una alimaña, una fiera?
¿Acaso el amor le hieda,
y no sepa de piedad?
¡Como se ve la maldad!
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



El negocio que tenía,
me lo quiere arrebatar,
tal vez para irse a juntar,
con alguna mente impía.
Aquí en la sala vacía,
la inspiración se me enreda,
y no es que ya no la quiera,
pues todavía la idolatro.
No sé por qué no me mato,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



Ella sabe que es bonita,
pero no tiene cabeza,
y la aparente belleza
con el tiempo se marchita.
Y su conciencia maldita
se arrugará por doquiera,
y tal vez, aunque no quiera,
aquí tendrá que venir,
como me voy a reír,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



Pagará tal vez con otro,
lo que conmigo ella ha hecho.
Hoy me siento aquí maltrecho,
y tal vez mañana roto.
Más pasará el alboroto
y vendrá otra primavera.
Yo buscaré piernas nuevas,
y otra vez me pararé .
y perdida la veré,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



Hoy me tumba la tristeza
de verme aquí abandonado,
sobre una silla lisiado,
como una simple maleza.
Ella pasea su realeza
en un carro de primera,
y ser la mujer, espera;
de algún viejo ricachón,
veré su equivocación
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA !



Barahona, no te apenes,
si no te supo pagar,
que el amor de carnaval,
esos peligros mantiene.
Y si algún día ella viene,
entre la misma alameda,
dale la misma moneda,
y permítele seguir.
Que tú la verás morir,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



Hoy me duele el corazón,
se me fue su voz de armiño,
falta en mis brazos el niño,
y se ha muerto la ilusión.
Si mañana su razón,
todo el dolor comprendiera,
y superarse quisiera,
tal vez la perdonaría.
Aunque jamás fuera mía
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!



No le quiero suplicar,
para perder, ya he perdido.
Todo el dinero he tenido
y hasta las piernas de andar.
¿Qué me puede ya importar
que de mi lado se fuera?
La satisfacción me queda,
de todo el deber cumplido,
Aunque me miren tullido,
¡DESDE MI SILLA DE RUEDA!


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jueves, 11 de mayo de 2017

La Niña y el Niño del Campo Changmarín




La Niña y el Niño del Campo 


Niña:
Me levanto temprano en la casa
y me pongo, y me pongo a barrer;
el fogón ha encendido las brasas
y en la mesa me doy a moler.

Soy la Niña...
Soy la niña,
la niña del campo.
Soy la niña, je ujé...
la niña del campo.


Niño:
Me levanto temprano en la casa
y me pongo, y me pongo a amolar
mi daguita en la piedra rasposa
y a la rosa me voy sin tardar.

Soy el niño...
Soy el niño,
el niño del campo.
Soy el niño, je ujé...
el niño del campo.

Niña: 
llamo al puerco, a los pollos y al pavo
y entre cantos les doy de comer.
Sube el sol mañanero al macano
y en su rama canta el "cherelé".

Coro

Niño: 
Voy al mote y recojo la leña,
traigo yuca y maíz al pasar.
Sube el sol mañanero al macano
y con él me pongo a salomar.

Coro.

Niña:
Por la huerta me voy salomando,
de los pozos , el agua traer.
El camino a tortilla me huele, 
y en la olla se sube el café.

Coro.

Niño:
Llevo el noble caballo a la fuente
y lo baño y le doy de beber.
Viene el perro, me ladra y me alcanza
y nos damos los dos a correr.

Coro

Niño y Niña:
En el llano sonó la campana,
y en el pecho mi gran corazón.
Corto al prado su flor más galana, 
y con ella a la escuela me voy.


Niño y Niña cantan juntos el coro.

Tomado del Libro Los Versos de Muchachita 1968. (canto y música del autor).





Canto de Marcha de la Escuela Campesina





Soy el hijo bravo de la tierra.
Soy el fatigado agricultor.
Soy el niño de la escuela campesina,
compañero, sin igual, trabajador.

Soy quien canta y grita en la pradera
soy quien corre y juega con el sol.
El que llora, que saloma y se enfurece,
cuando siente que se hiere su razón.

Coro

Ahora quisiera cantar
por los caminos que levan al amor.
Quiero ver los campos llenos de cosechas...
Y con salomas de paz y de esplendor.

Juro que siempre seré,
para mi pueblo, mi patria, un defensor.
Para la escuela, mis cantos y caricias, 
para el maestro, todo mi corazón. 

Tomado de los Versos de Muchachita -1968.




                                                             Niños- Cuenca del Río Cobre


lunes, 27 de marzo de 2017

POEMAS AL RÍO

Una vez más "El Manguito, Casa de la Cultura Changmarín", se llenó de gente deseosa de cantar, recitar y contar anécdotas sobre la obra político, literaria de Carlos Francisco Changmarín y conmemorar el Día Mundial del Agua. 




La noche de los Poemas al Río permitió conocer de la voz de Larissa Duarte y del Señor Brígido Hernández, activistas del Movimiento Campesino en Defensa del Río Cobre (MOCAMDERCO); detalles de la larga lucha de cientos de personas por la defensa del río contra proyectos insostenibles que afectan la vida las comunidades de la Cuenca. El Sr. Brígido narró como en todo este proceso Changmarín los apoyó, orientó y se inspiró para levantar protesta con sus décimas por la defensa del río Cobre.




Concurrieron niños del grupo cultural de la Profesora Donata Córdoba, quienes recitaron poemas y conocieron de los Apuros de la Abejita
 



Profesores y amigos de Chico compartieron sus anécdotas y leyeron las Décimas al Río Cobre.




EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA EN DEFENSA DEL AGUA
22 DE MARZO DIA MUNDIAL DEL AGUA

























miércoles, 22 de marzo de 2017

RÍO COBRE PARA LA VIDA



Movimiento Campesino por la Defensa del Río Cobre (MOCAMDERCO), 
Provincia de Veraguas, República de Panamá.


A petición del Compañero Brígido Hernández


Río Cobre para la vida

y jamás para la muerte,

tu pueblo quiere tenerte

en sus manos contenidas

Y no en represas bandidas,

de un millonario mezquino

que se planta en el camino

para matar nuestro río…

Todo lo que miro es mío

y no para Vallarino.

 

La tierra, el cielo, las lomas,

el sol, la luna, la estrella,

el trueno con la centella

y también nuestra saloma, 

y el vuelo de las palomas,

es propio, como la vida. 

Pero el rico en su ofensiva

quiere arrebatarnos todo

para que comamos lodo,

y basura con saliva.

 

Hay que cuidar este mundo

con su tierra y con su clima

porque se nos viene encima

un cataclismo profundo.

Esto es un hecho rotundo,

nadie lo debe olvidar,

todos debemos cuidar,

la sabia naturaleza

para guardar su grandeza

o el mundo se va a acabar

 

Todos juntos: pieza a pieza,

juntando, manos con manos,

por los Derechos Humanos

y nuestra Naturaleza.

La UNIDAD es la grandeza

recordemos a Urracá.

La lucha es por Panamá,

y la América Latina

y el agua tan cristalina

del RÍO COBRE…y nada más.

 

Pero la tierra es del pobre,

del campesino, el obrero

y del indio compañero

que su tradición recobre.

Y por eso, el gran RÍO COBRE

nadie lo puede robar,

ni tampoco transformar,

en negocio clandestino,

del señor don Vallarino

que nos quiere maltratar.


Santiago, 11 de noviembre  de 2009.

NOS QUIEREN ROBAR EL COBRE




Nos quieren robar el Cobre,                         Aquí los terratenientes     
la tierra y la serranía,                                  quieren robarnos el agua
El cielo y la casa mía                                   y ahorcarnos con las majaguas
y todo lo que nos sobre.                              de su plata malamente.
Y sólo por ser tan pobre                              Pero el pueblo es más potente
el rico nos recrimina                                    cuando se pone a luchar,                                   
y quiere el agua, la mina,                            no se deja arrodillar
el sol, la luz y la luna.                                  Con engaños y amenazas.
Pero no tendrá ninguna                               En cualquier oscura plaza
Pues nuestro pueblo camina                       los vamos a derrotar.

   

Y camina hacia adelante                             Como Urracá y el Quibián                       
con nuestro gran corazón                            con nuestra fuerza avanzamos,
en la marcha con la unión                            juntando manos con manos,
del pueblo siempre constante.                     Los ricos no ganarán.
Nos ayuda el sol brillante,                            Nuestro gritos sonarán
y también el claro cielo;                               sin tener ningún desvelo
no nos asusta el desvelo                             y hasta el agua en su recelo
ni el cansancio en esta gira,                        levantará su fiereza…
pues el sol también nos mira                       y la lucha en su grandeza
y no sufrimos de celos.                                Llegará hasta el mismo cielo.



Santiago, 2 de octubre de 2010.